Posted September 28 | Leave a Comment
Recuerdo que cuando pequeña adoraba los peluches, pero sin embargo jamás quise dormir con uno de ellos, para mi no eran mas que peluches, eran poquisimos los que tenían valor sentimental, los osos no me producían esa sensación de estar protegida, tan solo eran algo que apretar cada vez que el miedo afloraba. Mi único gran tuto era mi papá, para mi la única forma posible de quedarme dormida era haciendole cariño en la oreja, no sé por qué habrá sido asi, pero me relajaba y sentía esa segurida… read more